Hoy, si hay una ciudad en la que están puestos todos los ojos, es sin duda, Pamplona, capital de Navarra.
Las fiestas de San Fermín empiezan el 6 de Julio, a las 12 de la mañana, con el famoso chupinazo, que es un cohete que se lanza desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona, dando comienzo a unas fiestas que durarán nueve días, siendo en honor a San Fermín, que no es el Patrono de Pamplona como se pudiese pensar, ya que este honor lo lleva San Saturnino.
San Fermín es el patrono de toda Navarra, honor que comparte con Francisco de Javier.
El origen de esta fiesta se remonta a las fiestas medievales con ferias comerciales tomando como fechas de su inicio fechas cristianas. A comienzos del siglo XIII, las fechas se cambian sobre el 23 o 24 de junio coincidiendo con el inicio del verano, pasándose a celebrar el 29 de junio, festividad de San Pedro. Como eran ferias de ganaderos, mercaderes comenzaron a celebrarse festejos con la corrida de toros como parte de las ferias.
También al final del verano, el 10 de octubre había otra feria de siete días de duración por privilegio del rey Carlos I de Navarra y IV de Francia.
Estas dos ferias se unificaron en 1591 por tener un mejor tiempo, iniciándose el día 7 del mes 7, fecha de ha durado desde entonces.
Es una fiesta religiosa que sin embargo en los últimos años ha estado enturbiada con disturbios en la procesión donde se lleva al Santo desde la casa Consistorial hasta la Iglesia de San Lorenzo; últimamente los mayores la están volviendo a retomar pero ya sin la presencia de la Corporación Municipal.
Pero si es conocido a nivel mundial es por el encierro que propagó el escritor estadounidense Ernest Hemingway.
El encierro consiste en que entre el 7 y 14 de julio todos los días, a las 8 de la mañana, los mozos corren delante de los toros, (6 toros y 8 cabestros) en un recorrido de 849 metros hasta la Plaza de toros, soliendo durar entre dos y tres minutos. Comienza en los corralillos de la cuesta de Santo Domingo, sube por la plaza del Ayuntamiento, gira por la calle Mercaderes, transcurre por la calle Estafeta hasta llegar a la Plaza de toros.
Tuve el privilegio de ver desde el balcón de la Calle Estafeta, gracias a unas amigas, el recorrido del encierro, todo con mucha expectación, alegría, buen ambiente familiar y cuando me quise dar cuenta...los toros pasaron como volando!!! es un trayecto donde pasan muy muy rápidos, jeje...
Ahora a felicitar a los pamploneses, pamplonesas, navarricos y navarricas para que tengan unas buenas fiestas sin incidencias, y sobretodo con moderación, que es como mejor se pasa.
¡¡¡Viva San Fermín!!!